Responsabilidad

responsabilidad en el parkour
A menudo frecuentamos zonas diferentes, nos movemos de aquí para allá. Cruzamos carreteras, barriadas enteras, parques, transitamos por el centro de la ciudad e incluso por alguna zona campestre o paraje natural. Ignoramos la cantidad de personas que pueden poner sus ojos en nosotros, mucha gente de ahí fuera te ve, y en todo momento te está juzgando.

No quiero hablar de prejuicios ni quiero dar a entender que te están evaluando para ver cuán «bueno» eres. Quiero hablar de responsabilidad.

La palabra responsabilidad proviene del latín responsum, que es una forma de ser considerado sujeto de una deuda u obligación. Me gustaría recalcar la palabra deuda. El sitio que pisas, que tocas, el lugar en el que estás entrenando es tu patio de recreo, y por tanto si lo dañas no estarás haciendo buen uso de él ni dejarás que otras personas lo hagan. Este patio de recreo se dispone a ser usado, lo usas, te prestas de él para llevar a cabo tu entrenamiento.  De igual manera hablo del ejemplo que debemos dar no solo a los que sean más pequeños o inmaduros sino a la sociedad. Está en nuestro deber como ciudadano respetar las zonas, lo lugares de entrenamiento, la gente no puede ver que dañas o ensucias el inmobiliario urbano o natural, no cuesta nada retirar basura que hayamos dejado o limpiar una mancha de la pared así como no gritar o elevar la voz demasiado, respetar el vecindario. En todo momento estamos siendo evaluados, lo que no queramos que hagan con nosotros no debemos hacerlo. La gente no puede ver que somos unos niñatos, si queremos respeto tenemos que respetar y dar ejemplo.

Tenemos que ser responsables no solo con el entorno, sino con nosotros mismos. Saber cuándo parar es una virtud, el miedo es un instinto humano, la duda no. Cuando entrenamos de manera responsable damos mejor ejemplo que haciendo un salto de grandes dimensiones o un salto más peligroso.

Muchas veces decimos que otras disciplinas conllevan más lesiones que el Parkour, que no es arriesgado si no quieres que lo sea o incluso hemos escuchado que tú eliges caer. Y no digo que no sea así, en nosotros está entrenar de una manera responsable, madura y sana. Pero es evidente que en cada movimiento, en cada salto, por simple que pueda parecernos, nos arriesgamos a caer, a tropezar, a golpearnos, al fin y al cabo estamos exponiendo nuestro cuerpo constantemente al riesgo, recuerda que no eres todopoderoso, que no puedes controlar el entorno, y el entorno es familiar pero también es hostil.

Responsabilidad en el parkour

Debemos tener madurez, cabeza para saber lo que estamos haciendo, y saber si estamos capacitados o no, ya sea física o técnicamente. A veces saltos que hemos hecho anteriormente, por diferentes circunstancias o factores, otro día no nos sentimos preparados para ejecutarlos, hay que saber cuándo parar, y también hay que prepararse física y mentalmente para los nuevos retos.

Luchemos por fomentar un entrenamiento mejor, empezando por nosotros mismos, siendo más responsables, dando ejemplo del mensaje que hemos heredado, no vendiendo el pescado podrido.

El traceur no tiene detrás unos diez mandamientos que le digan como tiene que hacer las cosas, o cómo debe ser, cada uno se programa su entrenamiento en la medida de sus objetivos, pero si hay que cumplir un mínimo como ciudadano ya que vivimos en sociedad, nosotros formamos parte de ella, este es nuestro entorno y de muchas otras personas, que vayan a usarlo o no con el mismo fin que tú no es de tu incumbencia. Vive y deja vivir, no solo está el ser sino también el durar, tanto para ti como con tu alrededor.

Artículo escrito por Antonio Tirado 

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